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Sé que llego con un poco de retraso, pero como es una buena idea, os lo cuento de todos modos: esta Semana Santa estuvimos en Berlín y descubrimos que, para alérgicos, la comida vegana suele ser apta: sin huevo, sin lácteos, sin gelatina (por el pescado). Así que ahora cuando navego por internet voy a la caza de postres veganos. Conviene buscar, eso sí, recetas con ingredientes de toda la vida, para no complicarnos aún más nuestra vida de padres de niños-sirenos.

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Como la de este bizcocho de avena, con el que topé por pura casualidad en la web Gastronomía y Cía. Ningún ingrediente es complicado y no lleva ni huevo ni frutos secos. Lo he adaptado un poquito para alérgicos. Es una receta muy sencilla, con muchas cosas ricas: avena, miel, manzana natural y en compota… Tantas que al principio estaba un poco reacia. ¿Cómo iba a subir semejante masa sin un huevo que la sostuviese? Pero resulta que al final sí que subía y aparecía en el horno un bizcocho con una pinta buenísima. Creo que la pectina de la compota ayudó…

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IMG_8047 IMG_8054 Aproveché que teníamos que llevar un postre casero al mercadillo de verano del cole de Julia, y nos pusimos manos a la obra. Julia se ocupó de mezclar y de la decoración con nuestra famosa glasa, que sirve para todo. Os la recomiendo como sustituto del fondant (salvando las distancias, claro).  Y mejor, porque el fondant, desde luego, ni es apto para alérgicos ni en realidad tampoco para nadie que quiera comer “al natural”. No hay más que echar un vistazo a la larga lista de ingredientes y aditivos que llevan los fondants industriales. IMG_8067

Nuestra glasa sin embargo es agua y azúcar, y es facilísima. Me enseñó a hacerla Virginia Martín en el curso de galletas de La cocina de Babette. A Julia le encanta porque cuando lleva sus cupcakes decorados con glasa al cole o a los cumples , mola mucho. (En otoño, prometido, receta de cupcakes para cumpleaños). Y encima es fácil de manejar. Julia “pintó” todo este bizcocho sin ayuda. Cualquier dibujo que hagas queda bonito… El bizcocho resultó aromático, de miga densa y jugosa, muy sabroso. Estaba buenísimo, vaya, para alérgicos y para todos.

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Esta receta requiere 15 minutos para mezlcar los ingredientes + 45 minutos de horneado + 45 minutos para enfriarlo.

Bizcocho jugoso de avena 

Sin lácteos, sin huevo, sin frutos secos, sin soja

Ingredientes

  • 220 gr. de harina blanca de trigo, ecológica
  • 100 gramos de copos de avena suaves.
  • 1/4 de cucharadita de canela.
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato.
  • 1 pizca de sal.
  • 130 gramos de miel.
  • 50 gr. de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharadita de vinagre de manzana o de zumo de limón (muy importante para que actúe el bicarbonato).
  • 110 gramos de compota de manzana sin azúcar (se puede hacer en casa o comprarla ecológica).
  • 100 gramos de leche de avena.
  • 1 manzana
  • 1 poquito de azúcar moreno o de panela.
  1. Vamos calentando el horno a 180º. Pelamos y troceamos la manzana en taquitos pequeños, quitándole el corazón y las pepitas.
  2. Mezclamos el harina, los copos de avena, la canela, la sal y el bicarbonato, integrando bien todos los ingredientes.
  3. Añadimos el aceite, el vinagre de manzana (o el zumo de limón), la compota y la leche. Mezclamos muy bien con una cuchara. Queda una masa muy espesa.
  4. Incorporamos los taquitos de manzana y los integramos bien con la masa.
  5. Volcamos la mezcla en un molde alargado de bizcocho, previamente engrasado con aceite y que sea sencillo de desmoldar. Espolvoreamos el azúcar moreno en la superficie y metemos en el horno.
  6. Hornear entre 30 y 45 minutos. Estará listo cuando al introducir un palito en el bizcocho, sale seco.
  7. Sacamos del horno, desmoldamos al cabo de unos diez minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Si el molde es de silicona, hay que esperar a que el bizcocho se enfríe del todo para desmoldar.
  8. Decoramos con la receta de glasa que aparece en Galletas para todos los días.

Este bizcocho es riquísimo para desayunar y merendar, o como postre o como pastel de cumpleaños si fuera necesario, porque al ir decorado con la glasa, es muy vistoso. Si lo envolvemos bien, dura varios días casi tan fresco como el primero.