Este clásico bizcocho de zanahoria sin huevos ni lácteos es un milagro de mi amiga Susana Gaona, que es repostera profesional. Susana controla cosas inquietantes de la repostería, como las temperaturas o las reacciones químicas entre ingredientes. Además tiene una sobrina que es alérgica a miles de cosas, así que día Susana aplicó todos sus conocimientos y su buen oficio a conseguir un bizcocho sin huevos que subiera. Y consiguió dos, que crecen en el horno como la espuma. Un día de estos os pasaré la receta del bizcocho de chocolate, que es tan ligero como un exquisito soufflé).
Julia desarrolló la alergia al huevo este invierno y el día que me tocó hacerle una tarta para un cumpleaños, no podía quitarme de la cabeza la imagen del típico bizcocho sin huevo, aplastado y con poquísima gracia. ¡Que injusticia! Yo que ya había conseguido adaptar un montón de recetas y hacer bizcochos deliciosos sin lácteos, ahora me tocaba empezar de cero.
Cuando vi el resultado del bizcocho de Susana, no me lo podía creer. Había subido más que razonablemente y la miga era jugosa y esponjosa. Además, sabía muchísimo a tarta de zanahoria. ¡Estaba riquísimo!
El truco está en no añadir ningún sólido (y menos aún algún sustituto del huevo) e introducir el sabor en los líquidos. En este caso, zumo de zanahoria. Así, eliminamos los obstáculos y el bizcocho tiene fuerza suficiente para subir. También parece ser que la mezcla entre bicarbonato y ácidos es fundamental. Por eso, como en cualquier experimento químico, hay que seguir la receta al pie de la letra. Si no, no sube.
Por ejemplo, una vez puse zumo de naranja y no de limón, porque no tenía limones, y me salió un churro. Pero si lo hacéis al pie de la letra, tendréis este resultado.

La miga es impresionante. Si además no sois alérgicos a los lácteos, podéis abrirlo por la mitad y untarlo con queso mascarpone (si os gusta mucho el mascarpone, podéis untarlo también por toda la superficie). Yo lo hice y parecía una tarta americana de verdad. Esta receta requiere unos 15 minutos de preparación +  45 minutos en el horno + 20 minutos hasta que se enfría el bizcocho.

Receta

Sin lácteos, sin soja, sin frutos secos, sin huevo

Ingredientes

  • 220 gr. de harina blanca ecológica de trigo
  • 200 gr. de azúcar blanco
  • Una cucharadita de bicarbonato (de venta en supermercados)
  • media cucharadita de sal
  • 250 ml. de zumo de zanahoria casero o natural ecológico pasteurizado (de venta en tiendas de alimentación ecológica)
  • el zumo de 1 limón
  • dos cucharaditas de vinagre de manzana
  • 120 ml. de aceite de oliva virgen extra
  1. Encender el horno y calentar a 170º. En un bol grande, mezclar muy bien todos los ingredientes secos.
  2. Añadir el zumo de zanahoria y dejar que el harina lo absorba un poco.
  3. Añadir resto de líquidos.
  4. Mezclar muy bien, mejor si es a máquina. Yo lo mezclo enérgicamente durante unos minutos, con el batidor de varillas eléctrico. Este paso es importantísimo para que el bizcocho suba bien. En cuanto haya subido la mezcla, dejar de batir para que no se baje.
  5. Colocar la mezcla en un molde de 20 x 20 (debe llegar más o menos a la mitad del molde). También pueden usarse moldes pequeños que luego nos permitirán salir de un apuro.
  6. Meter en el horno unos 45 minutos (25 minutos si son moldes pequeños), hasta que introduciendo un palito, este salga limpio. Importante: el palito tiene que salir completamente seco, porque si no el bizcocho quedará crudo.
Asombrosamente, este bizcocho dura varios días fresco si lo envolvemos bien. Luego, cuando empieza a secarse, se pueden sacar rebanadas y tostarlas.
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