Pronto os contaré mis experiencias para encontrar chocolate negro sin leche y sin soja. El chocolate blanco es aún más difícil, porque incluso haciéndolo en casa con manteca de cacao, no había forma de encontrar una receta que no tuviera leche o

soja en polvo. Encontré una con aceite de coco cuyo resultado fue repugnante (bueno, a Julia le chifló). Así que decidí inventármela y ha sido el éxito de la primavera. Tenemos la nevera atiborrada de chocolatinas blancas. La manteca de cacao es el único ingrediente complicado de la dieta de Julia. Normalmente la consigo a través de un distribuidor, pero hay que comprar diez kilos. Por suerte os he encontrado esta página web donde se puede comprar en cantidades más razonables.

Deduje que la función de la leche en polvo se podría conseguir con cornflakes machacados. Tienen que ser ecológicos, porque si no llevan muchos aditivos. Podéis encontrarlos en herbolarios. Aún así, a veces pueden llevar soja u otras cosas, así que hay que mirar la composición.

Esta receta requiere unos 20 minutos hasta que se haya deshecho la manteca + 5 minutos para añadirle el azúcar y los cereales e introducir la mezcla en los moldes + 2 horas en la nevera. Mientras la manteca se deshace, se puede trastear en la cocina e irla removiendo de vez en cuando.

Receta

Sin lácteos, sin huevo, sin gluten, sin soja, sin frutos secos

Ingredientes

  • 180 gr. de manteca de cacao
  • 130 gr. de azúcar glas
  • Un puñado de cornflakes ecológicos, según gusto. Esta receta lleva unos 25 gramos.
  1. Se machacan los cornflakes con un mortero. Cuanto más machacaditos, mejor.
  2. Se deshace muy lentamente la manteca de cacao. Es muy importante que la manteca no se caliente demasiado, pues se echaría a perder. El objetivo es que se deshaga casi a temperatura ambiente. Para ello, suele calentarse al baño maría. Yo  prefiero este método: pongo la manteca en una olla sobre la vitrocerámica al 1 y voy removiendo.  Tarda un poco en deshacerse. Al cabo de unos 20 minutos (el tiempo dependerá de lo caliente que está la vitrocerámica), si la tocas con el dedo, no estará ni fría ni caliente, pero se habrá convertido en aceite.
  3. Cuando la manteca está completamente líquida, se retira del fuego y se añade el azúcar glas. Se disuelve bien.
  4. Se añaden los cornflakes, se mezcla bien y se coloca en moldes de bombones, que encontraréis en cualquier tienda especializada.
  5. Se meten en la nevera unas dos horas. Se pueden desmoldar cuando el molde esté blanquecino en todos los puntos de contacto con el bombón.

En la nevera duran un par de meses. Se deshacen muy rápido a temperatura ambiente, así que hay que tomarlos más o menos fríos.

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